Un hombre de 65 años sufrió una embolia y a consecuencia de ello apenas puede mover el brazo y pie derechos. Sin que haya afectado a su capacidad mental.
Este señor tiene 3 hijos y una esposa, aunque había estado viviendo en Andalucía durante los últimos 20 años, apartado de su familia por problemas de adicción al juego y mal trato a su esposa, tales como forzarla a mantener relaciones íntimas con él, sin el consentimiento de ella o haberle contagiado el VIH manteniendo relaciones con prostitutas sin protección. Todo esto no se denunció en su día y por tanto no se puede probar (salvo lo del VIH). A pesar de ello, cuando los hijos tuvieron noticia de su enfermedad corrieron en su ayuda. Le buscaron una residencia privada y finalmente una pública consiguiendo gestionar la Ley de Dependencia, cosa que no fue fácil. Por lo antes explicado los hijos no quieren tenerlo en casa.
Su mujer no se divorció de él por el qué dirán (eran otros tiempos). Ahora él, que ha mejorado un poco y se puede mover algo, cree que su esposa e hijos tienen la obligación de cuidarlo en “su” casa. Amenaza con forzar su expulsión de la residencia creando algún altercado o similar.
La familia ha hecho más de lo que se merece por él, pero no lo agradece y quiere dejar la residencia.
¿Qué se puede hacer para que, la familia de este hombre que voluntariamente rechaza a la residencia y la ayuda que se le da, no tenga obligación de acogerlo en sus casas?
Él vivía en una casa en Andalucía ¿Si se fuera a vivir allí por su cuenta y riesgo se podría ver la familia obligada a acogerlo otra vez? ¿Se puede hacer algo, algún documento ante notario en el que él renuncia a su familia o algo así?